El reto de este proyecto era trasladar la esencia física y tangible de Estudio Arquó —definida por formas puras, luz serena, materiales nobles y proporciones atemporales— al entorno digital. Buscábamos crear un sitio web que no solo funcionara como un portfolio exquisito, sino como el primer "socio creativo" con el que interactúa el usuario.
Encontrar el equilibrio entre un impacto visual puramente estético y fotográfico, y a la vez diseñar un embudo de conversión optimizado para captar y cualificar clientes de alto valor adquisitivo (proyectos desde 300.000€ hasta más de 10.000.000€) era nuestro principal desafío.